Precalienta tu horno a 175°C (350°F). Engrasa y enharina dos moldes para pastel de 23 cm (9 pulgadas) y cubre el fondo con papel vegetal. En un tazón grande, tamiza la harina, la levadura en polvo, el bicarbonato de sodio, la canela, la nuez moscada y la sal. Reserva.
250 g harina de trigo, 1 ½ cucharadita levadura en polvo, 1 cucharadita bicarbonato de sodio, 1 cucharadita canela en polvo, ½ cucharadita nuez moscada rallada, ¼ cucharadita sal
En otro tazón grande, bate el azúcar moreno, el azúcar blanco y el aceite vegetal hasta que la mezcla sea homogénea. Agrega los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Incorpora las zanahorias ralladas y, si lo deseas, las nueces picadas y la manzana.
200 g azúcar moreno, 100 g azúcar blanco, 240 ml aceite vegetal, 4 und. huevos grandes, 250 g zanahorias ralladas, 100 g nueces picadas, 1 und. manzana rallada
Añade gradualmente los ingredientes secos a la mezcla de ingredientes húmedos. Mezcla hasta que estén bien combinados, sin sobrebatir.
Divide la masa equitativamente entre los moldes preparados. Hornea durante 30-35 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. Deja enfriar en los moldes durante 10 minutos antes de transferir a una rejilla para que se enfríen completamente.
Mientras se enfría el pastel, prepara la cobertura de queso crema. Bate el queso crema y la mantequilla juntos hasta que la mezcla esté suave y cremosa. Añade el azúcar glas y el extracto de vainilla, y bate hasta que la mezcla esté completamente integrada y ligera.
225 g queso crema, 115 g mantequilla, 250 g azúcar glas, 1 cucharadita extracto de vainilla
Una vez que el pastel esté completamente frío, unta una capa de la cobertura de queso crema sobre la parte superior de un pastel. Coloca el segundo pastel encima y cubre con el resto de la cobertura. Decora a tu gusto.
Deja que el pastel se asiente durante al menos 30 minutos antes de servir para que la cobertura se endurezca ligeramente. ¡Disfruta de tu Carrot Cake!